The Workaholics
Las adicciones son dependencias asociadas al consumo de drogas o sustancias farmacológicas. Los principales expertos plantean el término adicción como el “uso compulsivo y continuado de una sustancia, a pesar de las consecuencias adversas”; sin embargo existen otros tipos de adicciones
El adicto al trabajo o workaholic es aquel que dedica más tiempo del necesario o exigido al trabajo, además de una cuestión cuantitativa de horas de dedicación también es una cuestión cualitativa, en el sentido de que aquellas personas que se centran en el trabajo lo anteponen a cualquier otra actividad. Ya que estos son incapaces de tomarse tiempo libre, ya que les generaría una sensación de insatisfacción y agobio. Esta obsesión por asumir más y más tareas, genera conflictos entre los trabajadores y en la organización.
El trabajo excesivo y la compulsión por trabajar, son las dos dimensiones principales que definen la adicción al trabajo. Estas dos facetas conductuales y cognitivas de la adicción al trabajo (trabajar excesivamente y compulsivamente) no son mutuamente excluyentes, sino más bien vistos como complementarios y coexistentes en diversos grados dentro de los individuos.
Además del trabajo excesivo y la compulsión existen otras características:
1. Negación del problema. El adicto utiliza excusas para justificar el tiempo que le dedica al trabajo llegando incluso a convencerse a sí mismo.
2. Necesidad de control. El trabajador siente desesperación cuando tiene que esperar o las cosas no se hacen a su manera y escapan de su control, de ahí que sea incapaz de delegar tareas entre los subordinados y a trabajar en equipo. Esta necesidad de control hace que se asegure poder trabajar siempre que lo desee.
3. Alta importancia y significado del trabajo. Para los adictos el trabajo es el centro de su vida, por eso como ya se ha dicho con anterioridad, es habitual que trabaje los fines de semana, en vacaciones e incluso cuando no se encuentra en buenas condiciones debido a alguna enfermedad.
4. Alta vitalidad, energía y competitividad. La persona adicta al trabajo es muy enérgica, con altas dosis de vitalidad y motivada frecuentemente por la competitividad y la comparación social con los demás, ya sea compañeros de trabajo, amigos o familiares. Ese refuerzo social no hace sino incrementar la compulsión del adicto o adicta por trabajar más y más. La presencia de esta vitalidad y energía es la responsable de que en algunas investigaciones se haya confundido la adicción al trabajo con otros conceptos positivos como el engagement o con el compromiso organizacional.
5. Manipulación de la información. Es frecuente que manipule situaciones o a sus compañeros para asegurarse una necesidad continua de trabajo.
Yanet Velasco

Comentarios
Publicar un comentario